El Confort al Azar                                                                                 

Es un hecho, el confort de nuestras viviendas la hemos dejado al azar, cuantas veces  hemos escuchado expresiones como: 'mi casa es fría', 'nuestro apartamento no lo calienta nadie', 'en la oficina nos sofocamos o debemos instalar 'blackout' para poder trabajar'; de alguna manera hemos aceptado que las condiciones de clima de nuestros sitios de trabajo o de vivienda,  no corresponden a los estándares de confort que merecemos o necesitamos para desarrollar eficientemente nuestras actividades. De  hecho cuando oímos sobre climatización, calefacción y similares lo asociamos con prácticas exclusivas  en los países con estaciones marcadas,  y que son ellos los que las necesitan para no 'congelarse' en invierno, y refrescarse y no 'cocinarse ' en verano.

Una de las decisiones importantes de una familia es la adquisición o construcción de su vivienda, que puede repetirse una o dos veces durante su vida, sin embargo el cuidadoso proceso de escogencia se concentra en aspectos de atención válida como la distribución, iluminación, valorización, financiación, acabados, administración y otros similares,  sin embargo no están en la lista de verificación  preguntas sobre la  temperatura, humedad, soleamiento y orientación.

Por esta época en Bogotá  tenemos temperaturas incomodas por el frío,  intensificadas por los vientos, condición que se extiende a nuestros hogares y sitios de trabajo, que no están diseñados para brindarnos  el confort requerido según sea la actividad, dentro de nuestra vivienda deberíamos poder permanecer cómodamente sin indumentarias invernales y despojados de las  de calle, el rango de temperaturas de confort debería  estar entre 19 y 24 °C y la humedad relativa alrededor del 65%, vaya uno a saber cual 'nos toca'. Estos aspectos aunque parezcan raros y triviales afectan aspectos importantes de nuestra vida como el descanso y la productividad.  

En aulas de clase, salas de juntas o buses repletos, se presentan fenómenos coincidentes como la somnolencia que son generalmente resultado de una concentración inaceptable de CO2, esto quiere decir envenenamiento, quien lo sabe? quien lo previene?quien lo evita?. Las condiciones de ventilación de un lugar o vehículo deberían ser las más importantes para la decisión o instrucción  de uso.

Qué sería lo prudente y conveniente? Primero saber que los aspectos mencionados pueden ser previstos y que los recintos pueden acondicionarse para nuestro confort, que este lo podemos exigir y que a pesar que la bioclimática, que es la materia especializada, es 'costosa' no se le debe prescindir con argumentos comerciales, el confort no es negociable. 

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